9.4.12

04042012

No hay más agobio por lo que ocurre,

ahora tengo la fuerza de un fiambre

sobre el asfalto de una carretera

de cuatro carriles.

6.1.12

29.12.2011

Qué hermoso es observar en un mapa
un futuro que pensaste propio.
Todas las líneas y sus trazos
en la escala de la cordura
volando igual que parvadas de aves.
Qué obscenos son a su lado
los planes y las prospecciones.
Qué grotesco corroborar in situ
que no existe la alquimia
de eso que algunos nombran
como felicidad eterna.

23.11.11

23/11/2011

La boca con tantas lenguas
como tentáculos tiene un pulpo
la tinta emulando a Pollock
esparcida a mares
segando lo que de horizonte queda
entrampando el camino
creando torbellinos, huracanes, maremotos,
volviéndose polvo.

21.11.11

Firme propósito

Ni ampararse del día bajo el árbol de nieblas,
Ni morder el verano en las frutas dormido,
Ni besar en los labios lentos de tinieblas
Al muerto evaporado y vano de haber sido.

Ni penetrar el centro del álgebra frío,
Ni en el vacío clavar la máscara infinita.
Ni sembrar el olvido en el glorioso río
Y derramar la nada en la tumba bendita.

Ni rozar, Amor mío, tu boca entregada,
Ni su deseo quemar sin la llama esperada,
Ni arrastrar en el cuerpo rendido la herida.

Ni rezar con las manos juntas de la pena,
Pero traer consigo en la noche serena
El hondo corazón donde sangró la vida



Marguerite Yourcenar
Versión de Silvia Barón-Supervielle

20.11.11

C.M. NO RÉCORD

¡Tod@s invitad@s!

210211

Hace tanto que planeo dejar de buscar
una suerte de plenitud corporal.
Tiempo ha transcurrido desde que acepté continuar
solo como una nube que languidece en las cumbres del vacío.
Ya no suelo preguntarme:
¿Cómo podré dormir mientras haya adentro tierras desconocidas?
Tampoco me atormento sobre si alguna vez
seré la referencia de alguien o sólo la mitad de este desconcierto.
Sólo y con prudencia, cada día,
ocupo mis horas en asentir
qué sensación es simétrica al dolor.

13.6.11

13-06-11

Existe un sitio

imperceptible a los sentidos,

un lapso breve,

un Aleph donde pueden observarse

las moléculas del cielo caer

cuando el techo del mundo se colapsa,

un lugar donde los sonidos se detienen

para ahogar su ritmo,

una zona de luz

semejante al confort de sus brazos

donde alojo ahora

las simientes que habrán de construirnos.